… entonces llegó el QR Code.
Martes, Mayo 6th, 2008En estos últimos días mi prometida y yo hemos estado viendo invitaciones para nuestra boda.
Por una parte ella quería una invitación clásica, una cartulina decorada con mejor o peor gusto y poco más.
Por mi parte, desearía que fuese algo más novedoso, más de nuestros días y entonces se me ocurrió que podía intentar crear algo distinto desde el interior de la invitación. Por tanto me puse a pensar que podría ser impactante, y recordé que hace algún tiempo realicé una investigación sobre los códigos BIDI que empleaba una compañía de telefonía móvil para sus anuncios.
Tras una busqueda por la red, me enteré de que dichos códigos son un formato propietario y que me sería casi imposible usarlos… pero también me enteré de otros códigos 2D que se podían usar libremente… como, por ejemplo, el QR-CODE.
El Código QR permite codificar diferentes tipos de información en un código que puede ser leído por una máquina. Lo mejor es la posibilidad de utilizar la cámara de un teléfono móvil para decodificar la información incluída.
Como muestra, os dejo una pizca de mi mismo…

Para poder decodificar esta información podéis usar vuestro móvil y los programas que se encuentran aquí:
Lo más interesante de estos códigos no es que codifiquen la información, sino que permiten a una persona decodificarla con un móvil… y como ese móvil está conectado a redes de telecomunicaciones… se le puede ‘instruir’ sobre la manera de emplear esos datos.
Por ejemplo, podemos crear un código QR que nos lleve a una página web, otro que le diga al teléfono que nos haga una llamada, otro con los datos de la tarjeta de visita (incorporando éstos a la agenda del teléfono), y en Japón ya están codificando sonido y voz.
