Through the Looking-Glass
Las pantallas son nuestra ventana al mundo, con ellas nos asomamos a la sociedad del mismo modo que antes la gente salía a la calle para interactuar con el mundo.
No hace demasiado, si querías conocer la Sabana en Ngorongoro, tenías que viajar físicamente a Tanzania. Hoy en día sólo tienes que encender una pantalla y ver las imágenes de esa zona del mundo.
Por una parte es verdad que nos facilita el acceso a incontables fuentes de información, pero no nos permite un acceso completo ya que las imágenes que se nos muestran las pantallas actuales son planas, en dos dimensiones.
La complejidad de crear dispositivos de visualización para obtener la profundidad en la captación de imágenes es enorme. Una de las primeras formas ha sido la holografía, pero tiene como inconveniente que no se pueden obtener los colores reales y en realidad no “fotografía” la profundidad, sino que obtiene una serie de imágenes en el mismo soporte y que al observarlas desde diferentes puntos de vista adquiere la impresión de profundidad. Esta es la razón de la supuesta “captura de movimiento” de algunas holografías.
Por otra parte se han empleado técnicas muy variadas para obtener estereoscopias, aunque todas se basan en el mismo principio:
“Si la sensación de volumen nos la da la vista binocular, proporcionemos una imagen a cada ojo.”

Para lograr esto se han empleado técnicas que, si bien, permiten obtener esa sensación de profundidad, necesitan del uso de gafas que permitan la separación de imágenes entre el ojo derecho y el izquierdo, como por ejemplo los anaglifos.
También existen técnicas para evitar el uso de estas gafas, como son el empleo de barreras de paralaje y hojas lenticulares para realizar autoestereoscopias.
Hace unos 2 años, Philips presentaba sus primeras pantallas 3D, estas emplean este último sistema, el de hojas lenticulares para aportar esa sensación tridimensional a partir de una información 2D (imagen) y una información de profundidad (otra imagen cuyos pixeles expresan la posición de relieve).
Esta aproximación es muy interesante, ya que permite imágenes en movimiento, pero la solución que Philips ha dado para crear video tridimensional es en mi opinión poco acertada.

Philips ha creado una solución llamada BlueBox que ‘genera’ información de profundidad a partir de las imágenes 2D que se le proporcionen. Esto supone la realización de un proceso posterior a la grabación y que no nos da la información de profundidad real, sino una interpolación de la misma.
Personalmente creo que el futuro de esta tecnología se encuentra, por lo menos para imágenes de video no sintéticas, en el empleo de otra tecnología de reciente creación; los sensores de imagen de Multi-Apertura.

Esta tecnología permit descomponer la imagen en pequeños fragmentos que permiten realizar, entre otras funciones, mediciones de profundidad que pueden generar los mapas de profundidad que la tecnología de visualización que Philips emplea.
Con la unión de estos dos avances, nos encontraremos en breve (unos 10 años) con las noticias en3D directamente a nuestros hogares.

